jueves, 17 de septiembre de 2026

De falsos méritos del Camino (I)

 

    Encontré hace tiempo un artículo de un tal Carlos Elorriaga en la Revista de Espiritualidad N.º 184-185, vol. 46, 1987 que pretendía ser un análisis de supuestas bondades y méritos del Camino Neocatecumenal.

Ha llovido mucho desde 1987; en el siglo XX internet apenas empezaba a surgir y no era fácil encontrar información de una no-asociación cerrada y oscurantista, por lo que cualquier trola que se publicase en una revista teológica presuntamente seria tenía muchas posibilidades de ser aceptada como verdad incuestionable. Al fin y al cabo, ¿qué necesidad de mentir sobre la naturaleza y los logros del CNC podría tener el señor Elorriaga?

Quizá el primer engañado fue él y solo repitió lo que algún ser kikotizado le transmitió. Solo puedo asegurar que cuenta tales trolas que su conclusión es que el Camino es de lo mejor para revitalizar y llenar parroquias, cuando quienes conocemos “al bicho” sabemos que el Camino se lleva a los parroquianos de sus parroquias para encerrarlos en un gueto en el que se transmite que es preferible que se muera el Papa antes que juntarse con los parroquianos “normales”, que son todos unos inmaduros religiosos de misa de 12.

Voy a transcribir a continuación algunos de los kuentos kikos que publicó el señor Elorriaga. Me leí su artículo en diagonal, por lo que puede que no estén todos, pero son significativos los que están.

Para empezar, lo que cuenta sobre lo beneficioso que el Camino es para los hijos:

«Cuando un matrimonio madura cristianamente en las comunidades sus hijos experimentan benéficamente la influencia de sus padres».

La construcción de la sentencia induce la equívoca y falsa idea de que los hijos solo son influenciados benéficamente si sus padres "maduran cristianamente" en el Camino. No se contempla la posibilidad de que se produzca la cristiana maduración de los progenitores en otro sitio, en ningún otro sitio que no sea el Camino. En conclusión, los progenitores que no aceptan ser no-miembros de una comunidad no atienden debidamente a su deber para con sus hijos.

Un poco sectario, ¿no?

Sigue la publicidad neocatecúmena:

«Sin formar expresamente parte de una comunidad mientras no tienen una edad adecuada, [los hijos] son introducidos a la vida cristiana de maneras propias de su edad. Según les es posible, participan en la plegaria que se hace en familia cuando sus padres van experimentando el don de la oración».

Aquí hay dos temas.

Primero, no se contempla ni por lo más remoto que los hijos no formen expresamente parte de una comunidad en cuanto alcancen la “edad adecuada”. Sucede, no por casualidad, que el Camino, que según sus estatutos está orientado a los adultos ya bautizados pero insuficientemente catequizados, fija esa edad “adecuada” en el arranque de la pubertad, cuando los hijos están legalmente sometidos a la patria potestad paterna. Esto dificulta enormemente que los afectados decidan libre y responsablemente si quieren o no ser no-miembros de una comunidad.

Y la realidad es que muchos de ellos, quizá la mayoría, son forzados a sumarse a las listas de no-miembros. No eligen libremente, no son escuchados, su opinión es pisoteada como hecho concreto de la “benéfica influencia” de los padres neocatecumenales sobre los hijos.

El segundo tema es que los hijos son sometidos a “la plegaria que se hace en familia” tanto si sus padres "van experimentado" el don de la oración como si no, porque de lo que se trata es de que haya un tiempo y un espacio dedicado a que los padres transmitan las consignas kikiles, además de interrogar a los hijos sobre los otros niños neocatecumenales, las peleas entre hermanos o lo que surja.

Tercera parte de la publicidad:

«En general, puede decirse que unos padres en camino de ser más profundamente cristianos son, muchas veces a través del nuevo ambiente que se crea a su alrededor, el máximo estímulo para que sus hijos lleguen a un contacto con la fe y a un crecimiento en ella».

Solo le ha faltado acusar a los padres que no quieran entrar en el Camino de faltar a su obligación de transmitir la fe a los hijos. Y además, la realidad de los hijos del CNC es que muchos llegan a un contacto intenso con la pornografía, no al contacto con la fe ni al crecimiento en ella.

Por último, la conclusión del señor Elorriaga sobre los beneficios del Camino para las parroquias:

«Casi espontáneamente se crea un clima pastoral que favorece la incorporación de niños y preadolescentes a la vida parroquial. Todo este ambiente es adecuado para garantizar suficientemente el bautismo de niños, en cuyo crecimiento en la fe se deben tener siempre esperanzas cuando un bautizo se realiza en una parroquia que es comunidad de comunidades cristianas».

Kikotema sea quien favorezca la incorporación de hijos neocatecumenales a la vida parroquial, y quien dude al respecto puede preguntar en Japón donde los kikos se dieron a conocer por vaciar parroquias. Insisto, Kiko prefiere que se muera el Papa antes que consentir que sus huestes -porque las considera suyas a pesar de que ni uno solo es miembro del Camino por no ser una realidad asociativa- se incorporen a la vida parroquial. Así que la “casi espontaneidad” de tal prodigio no me explico dónde la vio el autor.

La finalidad de tanto kuento y tanto engaño se descubre en la última frase, todas esas maravillas que el autor relata que son “casi espontáneas” si los padres maduran su fe en el Camino solo son posibles si la parroquia deja de ser parroquia y es kikocitada en una comunidad de comunidades al servicio del CNC.

No lo permita Dios.

 

martes, 15 de septiembre de 2026

Cosas de presbíteros neocatecumenales

 


La danza nunca, ni entre los primeros cristianos ni a lo largo de los siglos, ha formado parte de la liturgia de la Iglesia Romana.

Ningún rito cristiano incluye el baile. Lo que la gente llama "baile" en rito etíope o en la forma zaireana de la liturgia romana es una procesión con orden rítmico, algo que se ajusta muy bien a la dignidad de la ocasión.

En otros muchos lugares se danza en romerías y manifestaciones festivas relacionadas con la religión, pero siempre fuera de la liturgia, porque en la cultura occidental la danza está vinculada con la diversión, el romance, la profanidad. No se danza para orar, no se danza para lograr el recogimiento interior, se baila para disfrutar con otros.

Por eso no puede introducirse en las celebraciones litúrgicas de ningún tipo: sería introducir en la liturgia un elemento desacralizado y desacralizante,  sería crear un ambiente de profanidad.

Así, en la Instrucción General del Misal Romano, que todos los no-asociados deben seguir fielmente, no existe lugar ni momento para la danza.

Quizá sea bueno explicar que la liturgia no es una construcción formal del ser humano, sino tradición viva y eficaz recibida de Dios a través de Jesucristo. Por tanto, la criatura ni debe ni puede cambiar lo esencial de la liturgia a su antojo. Y por ello cualquier novedad que se quiera incorporar ha de ser regulada y aprobada por la autoridad eclesial competente.

Y lo que la autoridad eclesial, la congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dice sobre la danza es:

§  No tiene cabida dentro de la liturgia, su sitio está fuera, en áreas de asamblea que no sean litúrgicas.

§  Los sacerdotes deben siempre excluirse de la danza. Lo repito, la participación de los sacerdotes en la danza está terminantemente prohibida.

En su libro El Espíritu de la Liturgia, el por entonces Cardenal Ratzinger expresaba:

«Bailar no es una forma de expresión de la liturgia cristiana. Allá por el siglo III ciertos círculos gnóstico-docéticos trataron de introducirlo en la liturgia. …Los bailes cúlticos de las distintas religiones tienen propósitos diferentes -encantamientos, la magia imitativa, éxtasis místico- ninguno de los cuales son compatibles con el propósito esencial de la liturgia.

Es totalmente absurdo tratar de hacer la liturgia "atractiva" introduciéndole pantomimas danzarinas que terminan con frecuencia en aplauso. Todas las veces que el aplauso ocurre en la liturgia debido a algún logro humano, es signo seguro de que la esencia de la liturgia ha desaparecido, habiendo sido reemplazado por un tipo de entretenimiento “religioso”.

Yo mismo he experimentado el reemplazo del rito penitencial por un baile el cual, no es necesario decir, fue recibido con una ronda de aplauso. ¿Se puede pensar en algo que sea más extraño a la penitencia verdadera?».

En resumen, en el Rito Romano de la Misa, no cabe ningún tipo de danza o de manifestación artística dentro de la Liturgia. Los textos normativos al respecto establecen que la danza o cualquier otra manifestación debe realizarse no solo fuera de la liturgia, sino también fuera de los lugares destinados a la misma, y también dejan explícito que los sacerdotes no pueden participar de dichas "danzas".

¿Qué clase de formación reciben los presbikikos? ¿No conocen la normativa de la liturgia que deben observar fielmente o les trae sin cuidado?

 

domingo, 13 de septiembre de 2026

Topo dentro del Catolicismo


Luis y Lidia, tios-abuelos maternos de Kiko

 

Sigo con la secta protestante Asambleas de Hermanos y sus fortísimas similitudes con el Camino Neocatecumenal, similitudes que hacen pensar que los parientes evangélicos transmitieron su creencias protestantes a los hijos de Piluca Wirtz, la madre de Kiko.

Las “asambleas” nacen en Irlanda e Inglaterra hacia 1830 y que su meta es restaurar el modelo de la Iglesia del Nuevo Testamento, es decir, retornar a la forma de la Iglesia primitiva, la de los primeros cristianos. ¿Os suena de algo?

Pues hay muchas más semejanzas entre las asambleas de los evangélicos y el Camino, tantas como para dudas que sean coincidencias. Mi informante me ha pasado estas coincidencias de forma ordenada y agrupadas por temática.

Doctrina

  • La Biblia es la autoridad suprema, no hace falta la interpretación de la Iglesia, cada cual entiende lo que necesita.
  • Necesidad de conversión personal y "nuevo nacimiento". El mundo está corrompido porque el hombre está corrompido, hay que cambiar el interior del hombre para cambiar el mundo. 
  • Fuerte seguridad de salvación si se mantienen fieles a las asambleas.
  • Salvación por gracia mediante la fe en Cristo (solus Christus).

Organización

  • Gobierno local por “ancianos”, los kikotistas de las asambleas, con poder de expulsión de la Iglesia
  • Supervisión de la conducta moral de los creyentes por parte de los ancianos (escrutinios de vida). 
  • Congregaciones pequeñas, es decir, pequeñas comunidades donde todos se conocen.

Culto

  • Reunión central: Cena del Señor cada domingo.
  • Sin altar, solo una mesa, ni liturgia fija. Sin sacerdocio sacramental.
  • Participación espontánea de varios hermanos, porque la fe se demuestra "dando testimonio".
  • Bautismo por inmersión. 

La Cena del Señor

  • Un único pan partido y compartido que simboliza la unidad de los hermanos en Cristo.
  • Tradicionalmente una sola copa.
  • No creen en la transubstanciación.
  • Rechazan la misa como sacrificio.

Vida comunitaria

  • Gran importancia del estudio de la biblia.
  • Reuniones en casas.
  • Centralidad del testimonio personal de conversión. 

Evangelización

  • Visitas domiciliarias.
  • Lectura de la Biblia con interesados.

Rechazan

  • Sacerdocio sacramental.
  • Veneración de santos.
  • Culto mariano.
  • Imágenes religiosas.
  • Sufragios por los difuntos. 

Espiritualidad

  • Muy centrada en Cristo.
  • Gran conocimiento bíblico.
  • Evangelización constante, empezando por los hijos.
  • Fuerte expectativa de la inminente Segunda Venida de Cristo, a la que precederá el armaguedón en la que el mundo pagano verá la verdad.

Las similitudes son tantas que hacen plausible la posibilidad de que Kiko sea un topo protestante dentro de la Iglesia Católica.

Quién sabe si el presunto soplo en la nuca  que dice Kiko haber tenido en su juventud fue, en realidad, el recuerdo de los sermones de su tío abuelo Luis, el pastor evangélico.